España - Eugenio Granell y el POUM

Albert Toledo Oms
Artículos políticos (1932-1990). 1ª edición. Santiago de Compostela:
Fundación Eugenio Granell, 2009
Correspondencia con sus camaradas del P.O.U.M. (1936-1999).
Santiago de Compostela: Fundación Eugenio Granell, 2009
Eugenio Granell, militante del P.O.U.M.
Santiago de Compostela: Fundación Eugenio Granell, 2007
Eugenio Granell se configura como un paradigma de la estrecha relación que ha existido en la historia entre las ideas políticas y el arte; y especialmente, durante el período comprendido entre los inicios del siglo XX hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Una época de convulsiones sociales y políticas, que, como tal, y como suele ocurrir en épocas de profunda crisis social, fue enormemente rica en acontecimientos y producción artísticas y literarias. Granell, que estudió violín y se convirtió en un pintor surrealista de reconocimiento mundial, fue a la vez militante del POUM y oposicionista al estalinismo, otro ámbito, el político, en el que no cabe sino reconocer sus relevantes contribuciones.
Eugenio Fernández Granell, nacido en 1912 en A Coruña, fue hijo de un liberal de izquierdas afín a los postulados de Manuel Azaña. De muy joven, tanto él como su hermano Mario, se mostraron interesados por la rica vida política de la época, en la que no tardaron en involucrarse. En 1928 su vida da un vuelco, fundamentalmente en lo político pero no exclusivamente, al trasladarse a vivir a Madrid, donde inicia sus estudios como violinista en la Escuela Superior de Música. Allí conoció a los hermanos Dieste y Urbano Lugrís, y a Juan Andrade. Precisamente, con Juan Andrade y otros, se crea la Oposición de Izquierda Española (OIE), de la que pasa a formar parte activa.
A partir de 1932 Eugenio Granell lleva a cabo una inmensa producción articulista que no le abandonará ya en toda su vida. Un buen número de dichos artículos, de muy heterogéneo contenido y temática, han sido recopilados por la Fundación Eugenio Granell en la obra Artículos políticos (1932-1990). Una obra que contiene una amplia e interesante Introducción llevada a cabo por Pello Erdoziain, compañero de la Fundació Andreu Nin, donde desempeña responsabilidades como Patrono y como Secretario.
Como bien recuerda Erdoziain, Granell fue uno de los promotores de la Fundación Andreu Nin y rememora que cuando compareció ante el Notario y le preguntaron su profesión Granell contestó: “Antiestalinista”.
Respecto a la Fundación Andreu Nin, Erdoziain no duda en afirmar que “el mayor peligro está en el «asesinato de la memoria». La humanidad para saber dónde puede y desea dirigirse, necesita conocer los caminos andados en otras épocas. Ese es uno de los grandes objetivos de la Fundación Andreu Nin, la recuperación de la memoria del POUM y de sus militantes, entre quienes sobresale especialmente Eugenio Fernández Granell”.
Así pues, la recopilación de artículos políticos comentada empieza con un primer artículo, que como la mayoría destila un alto grado de un peculiar estilo irónico, que gráficamente se titula “La «disciplina» en las juventudes oficiales fuente de graves errores” y que fue publicado en el nº 7 de la revista El Soviet Juvenil, el 9 de junio de 1932. En dicho artículo, un joven Granell encarcelado en Madrid, lleva a cabo una feroz crítica a los métodos estalinistas.
Mediante este primer artículo pone de maniniesto la falta de una verdadera disciplina de los miembros de las juventudes comunistas y se muestra partidario de la necesidad de que la organización revolucionaria base la toma de decisiones en el centralismo democrático. Se trata de un ataque frontal y furibundo a la burocracia estalinista por su nefasta influencia en el sano desarrollo de las organizaciones revolucionarias. Desde un buen principio se llega a afirmar que “en las Juventudes Comunistas se cometen los mayores atropellos (expulsiones, imposición burocrática de resoluciones, etc.) en nombre de la disciplina. Pero ocurre que examinando el funcionamiento orgánico de las Juventudes nos encontramos que la disciplina no existe. No existe como tal disciplina comunista”. En opinión del joven Granell, sin discusión, sin un debate libre y metódico de las bases, con imposiciones arbitrarias de la dirección no se puede hablar de verdadera disciplina.
En “Un paso adelante hacia la unificación de las filas comunistas”, artículo publicado en el nº 21 de febrero de 1933 de la prestigiosa revista Comunismo, se denuncia lo que muchos reconocieron décadas después o, peor aún, nunca llegaron a reconocer: el desastre económico de la Unión Soviética de los años treinta y el autoengaño en que vivían los militantes de los Partidos Comunistas “oficiales”. Precozmente, Granell pone de manifiesto que la Unión Soviética no era lo que parecía bajo las manos de Stalin: “El Plan Quinquenal ha conducido a la U.S. a una situación crítica. El nivel de vida de los trabajadores rusos desciende sin cesar, el antagonismo entre la ciudad y el campo se agudiza; sin dar la menor explicación (aquí reside el temor a reconocer abiertamente los errores) se restablece el mercado libre: el kulak y el burócrata son los únicos que se benefician de una situación desastrosa. Los viejos bolcheviques, alucinados momentáneamente por la falsa aureola de la construcción socialista en un plano nacional, vuelven sus ojos, anhelantes, hacia la Oposición de Izquierda. Cada vez son más los miles de oposicionistas que emprenden el camino del destierro (...)”. Dicha constatación se inserta en un artículo que tiene por objeto demostrar la incapacidad de los Partidos Comunistas, y, por ende, de la Internacional Comunista, de captar la simpatía de los trabajadores.
Todos los artículos de esta época tienen como valor adicional que se constituyen como ato fiel de la época de entreguerras, del auge del fascismo y del fenómeno nazi en Alemania. Un ejemplo de ello es el artículo titulado “El Partido Comunista y el fascismo”, publicado en la Revista Comunismo el 27 de agosto de 1933: “A partir del mes de marzo comenzaron a manifestarse los primeros brotes fascistas en España. Intento de una manifestación con camisas verdes, sucesos provocados por los estudiantes reaccionarios en la Universidad Central, salida del primer número de El Fascio... Esta ofensiva coincide con el triunfo de Hitler en Alemania. La tragedia del proletariado alemán sirve de acicate para que toda la inmundicia fascista acumulada en el despacho de unos cuantos aventureros de la pequeña burguesía salga a flote”. En dicho artículo Granell denuncia la posición del estalinismo ante el fenómeno fascista en Alemania y en España, y se avanza a los acontecimientos en ambos países y los funestos resultados ligados a la expansión de dicha ideología en la vieja Europa.
En la época de profunda crisis económica que estamos viviendo (cierre de fábricas, aumento exponencial de la tasa de desempleo, deslocalizaciones por doquier, cierre de entidades financieras, nacionalizaciones, etc.) no tiene desperdicio el análisis sobre los efectos del “crack” de 1929 contenido en la Tesis IV de las “Tesis sobre la situación internacional”, recogidas en el Boletín Interior de la ICE nº 5 de 20 de noviembre de 1933 y redactadas por Eugenio Granell. Dicha Tesis dice así: “La ola de qiebras industriales y bancarias en todo el mundo la caída de la dictadura en España, la crisis política en Alemania, la agravación espantosa de la situación en Austria y otros países de Europa central fueron las manifestaciones más salientes de la crisis, y el comienzo de un período agudo de luchas revolucionarias y de rivalidades intercapitalistas”.
Y se concluye premonitoriamente: “La guerra de tarifas que surge de la necesidad de cada país de desplazar la competencia de los que fueron extranjeros de su propio mercado ha adquirido una tensión extraña, las necesidades expansivas de las potencias imperialistas, la necesidad de un nuevo reparto del mundo, se han traducido ya en actos guerreros (como la invasión japonesa en Manchuria) y amenaza convertirse en una nueva conflagración mundial”. Como es sabido, seis años más tarde tuvo su inicio la Segunda Guerra Mundial como consecuencia, entre otros factores, del modo de entender la política internacional por parte de Alemania y Japón. Así pues, dicha premonición se cumplió, y además se reiteró en otro artículo posterior: “La guerra imperialista y la revolución proletaria”, publicado el 15 de noviembre de 1935 en el órgano poumista La Batalla.
En “Proletariado y nueva burguesía” se puede encontrar una acertada definición del concepto “fascismo”: “Un estado fraternal entre pobres y ricos. La miseria como nobleza racial, la barbarie como virtud histórica, los campos de concentración y la guerra imperialista como distracciones deportivas. El fascismo, que encierra en sí la más feroz opresión de los trabajadores, es el reverso real de la utopía anarquista”. Se trata de un artículo en que la lucha de clases es examinada de forma dinámica, sin dogmatismos, fuera de toda rigidez. Concretamente se procede a describir el rol jugado por un sujeto social tan característico y decisivo en Europa como es la pequeña burguesía.
Iniciada ya la Guerra Civil, en el libro comentado se pueden encontrar unos apuntes de gran interés ideológico sobre la naturaleza y el papel del ejército en un Estado burgués y en otro proletario. Asimismo, pasando de la abstracción teórica a la concreción práctica, se glosan las diferencias entre el “ejército revolucionario” y el “ejército popular” en la Guerra Civil española, cuando este último no se había impuesto aún. Dichas ideas fueron plasmadas en unos folletos editados por Editorial Marxista, en el marco de una colección denominada “Problemas militares de la Revolución”, publicados en la Barcelona de 1937. Téngase en cuenta que Granell no sólo poseía conocimientos sobre técnicas militares, sino que desempeñó responsabilidades de tal índole durante la guerra.
Así pues, a través de los artículos de Granell se va desgranando poco a poco temas como el exilio, los campos de concentración, la guerra fría, la transición; y desfilan personajes tan variopintos como Dalí, Alberti, Dolores Ibarruri “La Pasionaria”, Ignacio Iglesias, Federico García Lorca, Julián Gorkin o Joaquín Maurín, por citar algunos de los más destacables.
La lectura de los Artículos políticos (1932-1990) puede ser complementada con otro libro también de muy reciente aparición de la Fundación Eugenio Granell, cuya lectura también es altamente recomendable y enriquecedora. Se trata de la Correspondencia con sus camaradas del POUM (1936-1999) que, como indica su título, recoge el abundante material epistolar, en una obra de cuidada edición, comprendido en un amplio período de tiempo: de 22 de febrero de 1939, en que está fechada la primera carta; hasta diciembre del año 2003, fecha de la última.
Por último, la Fundación Eugenio Granell publicó en el 2007 una obra de contenido eminentemente gráfico con el título Eugenio Granell, militante del P.O.U.M., que tiene su origen en una exposición con el mismo título que tuvo lugar del 10 de octubre de 2007 al 27 de enero de 2008. De este modo, el citado libro es el catálogo de la exposición. En palabras de Natalia Fernández, Directora de la Fundación – Museo Eugenio Granell, “la exposición no abarca todo lo que quisiera. Tampoco lo hace este catálogo, pero esperamos que quede una constancia viva de lo que representó para Eugenio Granell y todos sus camaradas del POUM”. A pesar de tan humilde aclaración, sin duda alguna Eugenio Granell, militante del P.O.U.M. refleja fielmente, y con creces, el enorme compromiso del POUM con su objetivo primordial de transformación radical de la sociedad, del que Eugenio Granell, con sus sacrificadas y constantes contribuciones, fue un militante destacado.
Más información:
http://www.fundacion-granell.org/
http://www.fundanin.org/
Fuente : SinMuro, núm. 36 (febrero 2010), boletín electrónico del POR, España

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