Radio educación tiene cada vez menos presupuesto y podría desaparecer

Posted by Adán Salgado Andrade on viernes, febrero 13, 2026

 

Radio educación tiene cada vez menos presupuesto y podría desaparecer

Por Adán Salgado Andrade

 

La emblemática Radio Educación fue creada el 30 de noviembre de 1924, por quien era entonces Secretario de Educación, José Vasconcelos (1882-1959), como un órgano gubernamental para contribuir a las tareas educativas y culturales del país, bajo las siglas CYE, Cultura y Educación, y su primer transmisión fue la toma de posesión del presidente Plutarco Elías Calles (1877-1945).

En 1968, tras una serie de cambios que la pusieron en peligro de desaparecer (el movimiento social de 1968, entre otros), fue adscrita a la Secretaría de Educación Pública, dentro de la cual permaneció hasta que la actual administración pasó a hacerla parte de la Secretaría de Cultura como “órgano desconcentrado” (ver: https://radioeducacion.edu.mx/acerca-de-radio-educacion)

Y un órgano desconcentrado es “una entidad de la administración pública centralizada (dependiente de una Secretaría de Estado) que, sin personalidad jurídica, ni patrimonio propio, posee autonomía técnica, funcional y presupuestaria para atender asuntos especializados o territoriales. Están subordinados jerárquicamente, pero permiten agilizar la administración pública al descentralizar funciones sin perder el control central” (ver: https://diccionariojuridico.org/definicion/organismos-desconcentrados).

Y es precisamente esta categorización la que ha alterado las funciones de Radio Educación y que según un empleado que me comentó al respecto, (quien pidió el anonimato, por temor a represalias), “podría llevarla a desaparecer en unos dos años”. El problema es que se le está castigando presupuestariamente. “Fíjate, la otra vez llegaron dos trabajadores de CFE a cortar la luz. Yo creo que fue por cuestiones de que se critico en un programa a la actual directora de CFE (Emilia Esther Calleja Alor) y ha de haber sido un desquite. Estuvimos sin luz un día y se tuvo que echar a andar la planta, que funciona con diésel, pero como se comenzó a llenar todo de humo, le dijimos a la directora actual, Fernanda Tapia, que mandara a todo el personal a sus casas, pues nos podríamos afectar y así lo hizo, fue lo mejor. Y se arregló el problema hasta que Fernanda le habló a Sheinbaum para que nos perdonaran ese recibo. Así de mal están las cosas”.

Sería una lástima que un organismo así, como dice nuestro informante, desapareciera, pues no es una radio cualquiera, sino de las pocas que quedan en el país que cumplen una función social, además de cultural o informativa.

Hemos vivido muchas cosas mi familia y su servidor, junto a esa radio de la cual, muchas personas se dicen que son “radio aficionadas” y que a lo largo de los años han participado en muchos de los programas, como el mencionado “Del campo y la ciudad”, exponiendo sus problemas, los avances que han tenido, su actividad política y otras manifestaciones de lucha social.

Para comenzar, mi madre, la maestra María Andrade Barragán Macuilxochitl (1928-1998), participó por muchos años en sus programas, en especial el que se llamaba “Del campo y la ciudad”, dirigido por el ya fallecido Sergio Canales, que se transmitía inicialmente de lunes a viernes, pero luego (como ha sucedido con otros programas), se redujo a martes y miércoles y que ahora ya está por desaparecer. En esos programas, mi madre participaba con su canto en náhuatl, con el cual interpretaba canciones populares mexicanas como “México lindo y querido” y otras de su autoría como “Macehuale cuezoli” (Sentimiento indígena), éstas, con un profundo mensaje social.

En el caso de mi hermano, Ricardo Salgado Andrade, guitarrista concertista, egresado de la Facultad de Música de la UNAM, roquero de corazón y actualmente profesor de música en dos secundarias oficiales, también ha participado en varias ocasiones con los diversos proyectos musicales que ha tenido (Factótum, que era un gran grupo de rock que, incluso, fue de los primeros en incursionar en Europa; Chicuace Mecatl, cuarteto de cuerdas que interpretó música clásica, también con algunas composiciones propias y en la actualidad con su presente proyecto de “Tenochca Rock”, rock en náhuatl, una de nuestras grandes lenguas originarias).

Y en mi caso, también he presentado proyectos culturales, como el libro de lectoescritura “El Caleidoscopio” y mis audiolibros.

Y hemos presenciado su evolución. Ya, desde hace algunos años, nos comentaban sus empleados que le habían estado haciendo recortes. “Pero ahora, se están pasando”, nos comenta de nuevo nuestro informante.

Y es que señala que, por ejemplo, las plazas de los empleados que han muerto, las congelan y con el tiempo, pasan a ser, ahora, de la Secretaría de Cultura. “Nos están adelgazando, es claro, quieren desaparecernos”. Hace uno meses falleció Cruz Mejía, quien fuera emblemático locutor de la vieja guardia. Él, creó y condujo el programa “¿Quién canta?” (al que fuimos invitados varias veces). “Su plaza se congeló, como han hecho con los 40 empleados que han fallecido en todos estos años”. Nuestro informante dice que el tiene veinte años trabajando allí, que está en Producción, “pero gano muy poco, ni cuatro mil pesos a la quincena. Yo vivo solo, no tengo familia, pero veo cómo otros compañeros se las están viendo dura, como ahora ya no se les pagan los extras que hacían, que una colaboración, que una participación, que era lo que les daba un salario extra, casi la mitad de lo que ganaban, ahora no, ahora sólo su salario base ganan y ya”.

En cambio, dice que la mencionada Fernanda Tapia, “gana como ciento treinta mil pesos al mes y aparte, tiene otras entradas. Y allí está, nada más para estarnos diciendo que no hay recursos, que debemos de tratar de hacer más, con menos”. Claro, es el clásico mensaje que están haciendo muchos organismos públicos, que han sido castigados con un menor presupuesto, antes, incluso, de que los desaparezcan. Sus directivos parece que sólo se están encargando de que languidezcan para, llegado el momento, darles el tiro de gracia. Que es lo que ve nuestro informante. Por eso piensa que en dos años máximo, la emisora dejará de existir. “Ojalá me equivoque, pero a como veo las cosas, es lo que quieren hacer”.

Dice que otro factor adverso es que la gente cada vez menos escucha la radio, a pesar de que la emisora ha buscado alternativas para incrementar su audiencia, como la transmisión por internet o los podcasts.

Lo cual, en efecto, es muy cierto, pues los medios tradicionales, justamente como la Radio, han ido disminuyendo su cobertura o desaparecido. Y no sólo la radio, sino la Televisión, como antes era (aunque, de ésta, se está retomando el antiguo modelo, de meter comerciales incluso en streaming pagado, pues vieron que no es negocio), los periódicos impresos o incluso el cine, cada vez más amenazado por el mencionado streaming. La así llamada “civilización” se canibaliza. Lo peor es con los cuestionables “avances tecnológicos”, cada vez estamos depredando y contaminando más al planeta (ver: https://adansalgadoandrade.blogspot.com/2026/02/los-modelos-de-desarrollo-no-toman-en.html).

Tuvimos mi hermano y su servidor, la oportunidad de conocer más de cerca la problemática de la emisora porque nos invitaron a tocar (los dos formamos actualmente al mencionado Tenochca Rock) a un mitin que realizaron las trabajadores y los trabajadores, frente al espacio en donde actualmente se encuentra la Secretaría de Cultura, de la que es titular Claudia Curiel de Icaza. Allí, una comisión de trabajadores estuvo negociando, mientras afuera se llevaba el acto cultural de nuestro grupo y de otros, que nos solidarizamos con su justa lucha.

Y es que se hacen denuncias graves, como que “no es fortuita la situación que enfrenta la emisora. Las y los trabajadores hemos enfrentado la intentona de gobiernos del PAN y del PRI que, por serles incómoda la estación, recortaban año con año el presupuesto. Creímos que esto terminaría con la Cuarta Transformación, pero entonces llegó el austericidio al que nos han ido ajustando, pero estamos llegando al limite. Las autoridades de la Secretaría de Cultura, con pleno desconocimiento de la trayectoria e importancia de esta emisora, nos tratan de ahorcar, no sólo al no respetar los derechos de las y los trabajadores, queriendo homologar la operación de una emisora de radio pública, al de una oficina administrativa, sino también al no pagar honorarios a comentaristas. A esto se suma que (la) Secretaría de Hacienda y Crédito Público, bloquea el ejercicio del presupuesto asignado, a tal grado que en días pasados  la CFE nos cortó la luz. También se debe el pago de servicios de limpieza y vigilancia, y se adeuda el pago de servicios adicionales, compensados directamente, relacionados con la producción de contenidos. La situación no es fácil, pero las y los trabajadores mantenemos nuestro compromiso exigiendo mejoras para nuestra institución. Aunque la respuesta a nuestra lucha sea mandarnos un correo al cuarto para la hora, diciendo que nos van a dar media hora para explicarnos la situación de la emisora, perdón, no nos están haciendo ningún favor, por favor. ¡Media hora es el tiempo con el que cuentan nuestras autoridades para atender una justa demanda de las y los trabajadores y colaboradores!”

Lo anterior es parte de la información que se ha divulgado para dar a conocer la grave problemática.

Nuestra participación transcurrió con normalidad. La calle estaba cerrada a la circulación, aunque uno que otro automovilista y motociclista gandaya, irrespetuoso, cruzaron casi a la fuerza.

Y eso, como señalé, lo hicimos solidariamente, asumiendo los gastos que siempre se hacen, como el transporte, de taxis de aplicación, además de tener que pedir “permiso” en nuestros respectivos centros de trabajo.

Pero queda la satisfacción de haber contribuido al activismo de las trabajadoras y los trabajadores, tratando de defender a la emisora y a la importante labor social que ha realizado desde hace décadas.

Terminamos nuestra participación y aún seguían negociando la comisión de trabajadores y las “autoridades”.

Y debo decir que en esos ambientes, se siente mucha solidaridad, mucha empatía con los presentes, pues todos estamos allí compartiendo ideas afines y, digamos, combativas.

Eso debería de existir en toda la sociedad, una solidaridad, una empatía, para enfrentar tantos problemas que tenemos y que se agravan por nuestra desunión. Sólo para el disfrute nos unimos (como en los espectáculos masivos en el Zócalo), no para defender y exigir nuestros derechos.

En fin, esperemos que logren las trabajadoras y los trabajadores, con su activismo, salvar a la emisora.

No sólo la estarían salvando a ella, sino a un medio que cumple una importante, como dije, labor social.

Me pidieron, al final de nuestra participación, que dijera unas palabras: “En el súper presupuesto que hace unos días Claudia Sheinbaum anunció que se canalizaría de aquí al 2030, lo que menos se tomó en cuenta fue la cultura. Un pueblo sin cultura, es un pueblo sin espíritu”, dije.

Así es, y si carecemos de espíritu, estamos muertos en vida.

 

Contacto: studillac@hotmail.com