Eleanor Marx, madre del feminismo marxista

Posted by Correo Semanal on lunes, febrero 22, 2016



La vida de Eleonor Marx, madre del feminismo socialista
Rachel Holmes, Jeanette Winterson


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Eleanor Marx cambió el mundo, como aprendió en las rodillas de su padre 

Cuando me puse a escribir la vida de Eleonor Marx en 2006 algunos amigos se mostraron preocupados de que una vez más hubiera sido seducida por un sujeto biográfico pasado de moda y demasiado abstruso. O eso o simplemente decían: "¿Quién?" ¿Una Marx? ¿La madre del feminismo socialista? No sonaba atractivo en nuestro nuevo siglo.

Sin embargo, Eleonor Marx es una de las grandes heroínas de la historia británica. Nacida en 1855 en una buhardilla del Soho para exiliados inmigrantes alemanes sin un céntimo, su llegada fue inicialmente una decepción para su padre. Quería un niño. En su primer cumpleaños Eleonor se había convertido en su favorita. Fue apodada Tussy, que rimaba, dijeron sus padres, con "pussy" (gato), no “fussy" (quisquilloso). A los gatos los adoraba; quisquillosa no era. Le gustaba Shakespeare, Ibsen, los dos Shelley, la buena poesía, los chistes y el champán.

Estaría encantada de saber que podemos reivindicarla como la primera socialista que se auto-proclamó amante del champagne. No obstante, mientras escribía la vida de Eleonor Marx descubrí que estaba escribiendo sobre un tema cada vez más tópico. Los amigos me enviaron artículos sobre el resurgimiento de la lectura de la obra principal de Marx y Engels entre las personas de menos de 50 años, en particular en los países en los que hay actualmente nuevos movimientos por la democracia social.

Luego, Harvard University Press publicó El Capital en el siglo XXI, del economista francés Thomas Piketty, sobre el tema de la desigualdad económica. Desde su lanzamiento el mes pasado, el Capital de Piketty ha vendido cerca de 80.000 ejemplares. Lo cual divertiría mucho a Eleanor Marx, que conocía la decepción de su padre cuando se publicó el primer volumen de El Capital en 1867 con un silencio rotundo y unas ventas insignificantes. Pasó gran parte de su vida editando y traduciendo éste y otros volúmenes posteriores de la obra, cuya distribución  sobrepasó la de la Biblia y Shakespeare en el siglo XX.

Lo que Karl Marx empezó como un ensayo de 30 - 50 páginas, se convirtió en la obra de toda una vida, que heredó su hija menor. Se sentaba en las rodillas de su padre, jugaba a su alrededor y aprendió a escribir y dibujar a su lado, en la mesa de la cocina donde trabajó durante los primeros años del proyecto. Tussy y El Capital crecieron juntos. Marx decía: "Tussy soy yo." Su vida y su carácter conforman una historia épica de aventuras, moral, dilema, contradicción y tragedia. Sus pensamientos y acciones encarnan la historia de Gran Bretaña en su lucha por lograr la democracia y la igualdad social.

Eleonor vino al mundo para poner en práctica y verificar lo que había aprendido de Marx y Engels. Su búsqueda por seguir adelante, para vivirlo, pronto la llevó a nuevos mundos: los reinos culturales del teatro moderno radical, la novela contemporánea y los círculos artísticos de principios del Bloomsbury bohemio. Fue una pionera del ibsenismo en Gran Bretaña. Tradujo Madame Bovary de Flaubert al inglés por primera vez. Incluso subió al escenario - a veces con resultados hilarantes mal dirigidos. También fue la primera biógrafa de su padre.

Eleonor nació en una Gran Bretaña que todavía no era una democracia electoral. Los hombres de la clase trabajadora, las mujeres y los pobres no podían votar. Pero la vida de Eleonor es uno de los acontecimientos más importantes e interesantes de la historia del socialismo británico. Ningún individuo desde Mary Wollstonecraft hizo una contribución tan profunda y revolucionaria al pensamiento político y la acción.

Como observó el gran Eric Hobsbawm, entre 1860 y 1870 los socialistas nacidos en Gran Bretaña podrían haber cabido cómodamente en una sala pequeña. Tussy llevó ese pequeño movimiento de su etapa visionaria a la calle y a la escena política. Lo vivió y lo probó. Fue una de las primeras y más prominentes líderes del nuevo sindicalismo, llevando el feminismo al centro del movimiento. Tenía un don extraordinario para la amistad. Inconformista, sin embargo atraía a los demás con facilidad. La gente se sentía bien a su alrededor. Su permanente relación familiar con Friedrich Engels y su larga amistad con George Bernard Shaw y Henry Havelock Ellis son tan sólo unos pocos ejemplos de sus abundantes amistades con hombres. La estrecha y tierna relación entre Eleonor y Olive Schreiner es una de las grandes amistades femeninas de la historia literaria y política. Eleonor decía a menudo: "Heredé el olfato de mi padre ... y no su genio." Sus amigos corrigieron el error de esta autoevaluación. Eleonor heredó el genio de su padre. La carga que acarreaba no era su olfato sino su sexo.

Nació en una Inglaterra victoriana, donde no tenía derecho a una educación, no podía votar ni presentarse como candidata al parlamento, estaba excluida de la mayoría de las profesiones y del control de sus derechos reproductivos y psicológicos. Entendió lo que significaba ser miembro de una clase oprimida y pasó su vida luchando por la igualdad. Para las personas en todo el mundo descubriéndose a sí mismas en las nuevas revoluciones sociales, su lucha puede parecerles familiar.

Fundamentalmente, Eleonor Marx fue la madre del feminismo socialista. Rebautizó la llamada "cuestión de la mujer" como "el debate de la mujer trabajadora". Apoyaba y admiraba el movimiento para el sufragio de las mujeres. Pero la reforma del sufragio para las mujeres de clase media en la sociedad capitalista existente no tenia en cuenta "el debate sobre la actitud de la socialdemocracia hacia las mujeres trabajadoras". Eleanor resumió su posición con lucidez en una carta abierta al líder socialista Inglés Ernest Belfort Bax, en noviembre de 1895: "No soy, por supuesto, como socialista, una representante de los "Derechos de la mujer"... La cuestión llamada “Derechos de la mujer ' (que parece ser la única que entiende) es una idea burguesa. Lo que propongo es plantear la cuestión del sexo desde el punto de vista de la clase obrera y la lucha de clases”. El sufragismo feminista carecía de una comprensión suficiente de la base económica de la división del trabajo, la producción y la reproducción. Entender el papel de la economía en la sociedad humana era esencial para la felicidad. ¿En qué consiste, se preguntó, la felicidad? Descubrió que el elemento más importante era el trabajo.

Su filosofía del feminismo socialista se resume en su tratado La cuestión de la mujer: desde un punto de vista socialista, co-escrito con Edward Aveling, su pareja. Se sitúa junto a Vindicación de los derechos de la mujer, de Wollstonecraft, El origen de la propiedad privada, la familia y el Estado, de Engels y Una habitación propia, de Virginia Woolf, como texto revolucionario esencial. Eleonor Marx cambió el mundo, al tiempo que se revolucionaba a sí misma. Unas de mis más preciadas líneas sobre Tussy fueron escritas por su criada - sí, criada - Gertrude Gentry, quien se convirtió en su amiga y confidente. Después de la trágica muerte de Eleonor en marzo de 1898, la desconsolada Gerty tenía que poner en orden y cerrar la casa de Eleonor. Escribió a la gran Edith Lanchester - amiga de Tussy y en algún momento secretaria - acerca de cómo temía salir de la casa para siempre: "Porque mientras estamos aquí sentimos que podría estar regresando."

Más de un siglo después, esa frase expresa precisamente lo que siento por Tussy desde el primer momento en que empecé a escribir sobre su vida.


Rachel Holmes, escritora, historiadora y feminista es autora de la biografía "Eleanor Marx: Una vida ".

http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/books/features/the-making-of-a-marx-thelifeof-eleanor-marx-the-mother-of-socialist-feminism-9317068.html