Chile - Publicación y Lanzamiento Público del Programa de Transición de León Trotsky

Posted by Correo Semanal on martes, noviembre 18, 2014


(JPEG)


La agonía del capitalismo y las tareas de la IV Internacional, más conocido como “El programa de transición”, es el texto que León Trotsky redactó para la Conferencia de fundación de la IV Internacional que se realizó el 3 de septiembre de 1938 en las afueras de París. En este documento se sintetizan muchas batallas políticas dadas por los revolucionarios desde que se forma la Oposición de Izquierda (que había nacido en la Unión Soviética) a nivel internacional.
libro TROTSKY publicado por ediciones Espartaco en venta a $3.000 en quioscos, librerías y en la librería 


El martes 18 de noviembre, a las 18.00 se presentará públicamente este clásico de pensamiento socialista revolucionario, en la librería de Le Monde Diplomatique, San Antonio 434, Santiago. 






PRESENTACION DEL PROGRAMA DE TRANSICION
Jorge Gonzalorena 

El Programa de Transición, cuyo verdadero título es La agonía del capitalismo y las tareas de la IV Internacional, es uno de los documentos programáticos más importantes elaborados en el seno del movimiento revolucionario en el curso del siglo XX. Fue redactado por León Trotsky, en vísperas de la segunda guerra mundial, para la Conferencia de Fundación de la IV Internacional celebrada en 1938.

En él, junto con una caracterización del momento histórico que se vive entonces, se trazan los lineamientos fundamentales de una estrategia revolucionaria en el marco de un capitalismo que ha comenzado a exteriorizar ya los más graves síntomas de sus insuperables contradicciones internas que, mediante el expediente del imperialismo, el fascismo y la guerra, transforman creciente e inexorablemente las grandes posibilidades creadas por el progreso científico-técnico de la humanidad en colosales fuerzas de explotación, opresión  y destrucción.

Asimismo, se aborda en él el significado de la profunda regresión social y política experimentada en la Unión Soviética bajo el imperio del régimen burocrático encabezado por Stalin que, al haber usurpado el poder, suprimiendo la democracia proletaria y fomentado las desigualdades sociales, desacredita ante el proletariado mundial los grandes logros de la economía planificada, debilita el avance de la revolución mundial y engendra la creciente amenaza de una restauración del capitalismo, todo lo cual plantea ante la clase trabajadora rusa la urgente e imperativa necesidad de llevar a cabo una revolución política que salve las conquistas del socialismo y restablezca el rumbo hacia el comunismo. 

 La idea matriz del Programa de Transición es que, en términos históricos, las condiciones objetivas para el triunfo de la revolución ya están maduras y que, por lo tanto, el desafío clave para los revolucionarios, a fin de transformar esa posibilidad en una realidad, consiste en lograr superar el retraso de las condiciones subjetivas, inevitable bajo las condiciones de explotación que imperan en el capitalismo, elevando sistemáticamente los niveles de conciencia, organización y movilización de las amplias masas trabajadoras, única fuerza que hace posible transformar de raíz las condiciones sociales imperantes.

Y que para ello resulta indispensable la existencia de un Partido revolucionario, cohesionado y aguerrido que, evitando caer en la trampa tanto de un voluntarismo sectario como de la sujeción reformista a las condiciones imperantes, logre desarrollar una intensa labor de propaganda y agitación política que permita, partiendo de sus actuales niveles de conciencia y de sus reivindicaciones más sentidas, poner en movimiento a las amplias masas trabajadoras en una dinámica de luchas caracterizada por la independencia de clase y que, sostenida con la consecuencia debida, logre ganar constantemente en extensión y profundidad hasta llegar a plantear, por sí misma, la necesidad de la lucha por el poder.

Este planteamiento estratégico, expuesto y explicado magistralmente en el Programa de Transición, sigue manteniendo entera vigencia en el mundo de hoy, en que la crisis estructural del capitalismo conlleva para millones de trabajadores la pesada carga del desempleo o la sobre explotación, la inseguridad social y la denegación de derechos, y para el conjunto de la humanidad formas aun más aberrantes de exclusión social y represión, el peligro siempre latente de una destructiva conflagración global o la creciente autodestrucción que, mediante la catástrofe ambiental en curso desencadenada por su insaciable y voraz acción depredadora, el capital le impone hoy a todos los habitantes del planeta.

Así, en una perspectiva estratégica, la disyuntiva sigue siendo hoy socialismo o barbarie, y la lectura del Programa de Transición una gran ayuda para el despliegue de una acción conducente al socialismo.