Chile - Una retroexcavadora para echarle tierra a la corrupción

Posted by Correo Semanal on jueves, octubre 30, 2014

Eduardo Gutiérrez González 


En eso ha quedado la tesis de la retroexcavadora, reformulada para esconder el mayor escándalo de corrupción de los últimos meses y quizá de toda la fechitizada “transición a la democracia”. O de cómo se gestan los acuerdos para esconder lo que cada honorable ha recibido de partes de los grandes grupos económicos podría ser otra bajada de título.

La orden del día en el duopolio del poder político (derecha y Nueva Mayoría)  es decomprimir “la agenda”,  llegar a acuerdos y hacer “pasar la vieja” lo más rápido posible. Todos los honorables mediáticos han entrado en una fase de autismo. Los Guiradi, los Allamand, todos han desaparecido. Se esconden en el anonimato político cuando debieran dar cuenta de dónde provienen y en qué cantidad los millones de dólares que se gastaron en propaganda electoral en año pasado. El único que se salió del libreto por un momento fue Andrade (PS) con una presentación de hacerse parte del proceso, pero que a la vuelta de la esquina apareció junto a Monckeber  (RN) proclamando la necesidad de llegar a acuerdos para “descompimir la agenda”.

Los grandes grupos económicos, que son los que realmente mandan en este país, se ampararon en la ley de financiamiento de las elecciones aprobada por el duopolio para entregar dinero a través de aportes reservados que ésta contempla ( legales aportes secretos), pero además entregaron el grueso de las platas bajo la mesa para financiar las millonarias campañas (los aportes clandestinos ilegales); ambas situaciones que ponen al desnudo el poder del dinero sobre la política.

Esta verdadera estafa no queda ahí, los grandes grupos económicos no gastan polvora en gallinazos asi es que también debían agenciar mecanismos que les permitieran la devolución de esas platas: el acuerdo entre el honorable y quién lo financió era inevitable para este procedimiento – una verdadera colusión para delinquir- a través de presentación de facturas emitidas sin respaldo , o sea sin haberse hecho la compra real (pueden ser facturas de imprenta, comunicaciones, de asesorias no realizadas, o de asistencia a los salones de belleza), o de trabajos para los mismos grupos económicos como las charlas del  Velasco. La ley establece que el pago de las platas por votos sea respaldada por facturas sin pagar, un mecanismo falso o arreglado porque supuestamente quien compra un servicio (el candidato), ya sea propaganda o bencina, recibe un crédito que después de las elecciones pagará con la plata  de los votos. La devolución de las platas tienen además otro mecanismo, legal por cierto, amparados en la ley de Donaciones. Sólo a título de ejemplo las grandes empresas pidieron devolución de 80 millones de dólares de sus “ donanciones” ocurridas en las elecciones del alcaldes y concejales del año 2012. Aún no se sabe cuanto pediran por donaciones en las elecciones del 2013.

Pero, como en todas las cosas de la vida, siempre hay alguien que se sale de madre. En la actual ocasión fue el contador del Grupo Penta que rompió con el pacto de silencio, una verdadera omertá de la mafia siciliana, y que permitió develar el entramado; años atrás fue el  honorable Guido Guirardi  quien fue pillado infraganti por el Servicio de Impuesto Internos cuando presentó facturas falsas. Quien pago el pato fue su administrador electoral, él salio libre de polvo y paja.

Así es que ahora se trata de que nadie pague los platos rotos, de ahí la busqueda del tan ansiado “consenso” al interior del duopolio.

En medio del escándalo las soluciones truchas abundan. Están los que quieren que los privados sigan financiando, pero con” transparencia” y los que apuestan a que el Estado sea quién gaste la plata. Pero todos están en el acuerdo de echarle tierra al asunto . Así es que los honorables al parecer han tomado el ejemplo de la frustada tarea de la retroexcavadora que tenía como función arrasar con los pilares del modelo (hay que reconocer el esfuerzo metáforico de los susodichos) para echarle tierra al asunto de marras.

El tema de fondo es que quienes recibieron los millonarios aportes deberian renunciar y ser sometidos a proceso por estafa. El problema está en que nos quedariamos sin dos grandes instituciones: la mayoría del legislativo y quizá hasta el ejecutivo, vaya usted a saber.

Eduardo Gutiérrez González (Octubre de 2014)
Frustrado candidato a Senador por la Región Metropolitana Poniente, que con 50.000 votos y 40 millones de pesos gastados de los cuales le fueron devueltos 34, no pudo competir en igualdad de condiciones con las campañas millonarias de Guido Guirardi, Andrés Allamand, Zalaquet y Undurraga.