Chile - A CONFESION DE PARTES

Posted by Correo Semanal on martes, abril 22, 2008

“A algunos no les gusta la concertación
Y quisieran ir por otros caminos y
Constituir un nuevo frente de izquierda,
Algo que no está en el horizonte
Político de los próximos años. Eso
Está a contrapelo de estos tiempos.
¡Si ni siquiera el Partido Comunista
Lo plantea!

(Camilo Escalona: La Nación: 20 Abril 2008)

Por Juan Varela Reyes
Pareciera un contra sentido hablar y decir algo sobre lo obvio, sobre lo evidente, sobre lo que está encima de la mesa y que todos veríamos de la misma forma. Sin embargo, algunos se las han arreglado para hacer creer que están queriendo decir una cosa, cuando en realidad están haciendo exactamente lo contrario. Es por ello necesario recurrir a lo evidente, a lo que todos vemos, aunque no todos del mismo modo.

Pero, ¿qué es lo evidente? Parece imperioso hacerse esa pregunta ya que a veces no es tan “evidente” para todos lo que está ocurriendo.

Primera evidencia: ya es un hecho real y un dato de la causa el agotamiento de aquella falacia a la que le han llamado “gobernabilidad”, forma encubierta para seguir explotando, manipulando y dominando a la mayoría por parte de una casta burocrática, que ve en ello una manera de aumentar sus lucros, sus privilegios y su propia corrupción.

Segunda evidencia: ya no sirve la tan proclamada, socorrida y manoseada idea de la alternancia en el poder, cuando de lo que se trata es que esa casta es una sola, no hay diferencias entre ellos, entre los dictadores de ayer y los traidores de hoy. Sin embargo, el reformismo, que no sabe que traje ponerse, piensa ingenuamente que puede haber alternancia y para ello recurre a su jibarizada monserga de la exclusión electoral; ingenua parafernalia que sólo pretende ubicar su propio espacio en el reparto del poder, los privilegios y alguna exigua cuota de participación electoral.

Tercera evidencia: se ha entablado hace un rato la discusión de si en nuestra sociedad existe una corriente, un pensamiento, una alternativa de izquierda para enfrentar y terminar con los males sociales de millones de personas. Si nos fijamos en el reformismo llegaremos a la conclusión de que aquello es sólo caricatura de izquierda.

Esta última constatación es antigua por lo demás. El reformismo no puede ser considerado como una apuesta de izquierda, ya que históricamente ha tenido una conducta ambivalente: un discurso encendido hacia el pueblo y sus problemas y uno conciliador hacia los grupos dominantes. Cuando nos referimos al reformismo estamos señalando a las camarillas burocráticas y no a los trabajadores honestos que, ingenuamente, creen que por el camino que han tomado sus dirigentes podrá haber un real proceso de democratización, o sea de camino al socialismo, para nuestras sociedades.

Al señalar el componente histórico de la conducta reformista queremos señalar que, aunque el agua pase bajo los puentes son las mismas conductas actuales las que hemos verificado en el pasado:

“Es decir, la dirección del PC se plantea un largo periodo de lucha por reformas dentro del capitalismo, dentro del Estado de derecho burgués, a través de la acción parlamentaria” 1

“Es necesario señalar claramente que la dirección del PC se plantea una reforma del capitalismo y una democratización del actual estado burgués” 2

La verdad es que si algo ha cambiado en estos últimos 35 años en esas conductas ello no es tan evidente. Seguimos presenciando los “ejercicios de enlace” entre el reformismo y la concertación para constituirse en la base auxiliar de apoyo de esta última. Certificados de buena conducta ha dado de sobras: quebró el PODEMOS, desvió y “desconcertó” (¿?) a algunos “progresistas” que ahora no ven tan malo un pacto con la derecha concertacionista.

Nos queda seguir construyendo nuestros propios caminos y borrar las huellas de aquellos que de vez en cuando, y muy de tarde en tarde, se acuerdan de que siguen existiendo la explotación, la dominación y la concentración del poder en unos pocos.

Santiago, 22 de Abril de 2008



1 Miguel Enríquez: “El MIR responde al PC” Punto Final Nº 178, Santiago Chile 27 Febrero 1973
2 Ibíd.