Se regala cobre: tratar con gobiernos de Chile

Posted by Correo Semanal on lunes, mayo 19, 2014

 Enrique Escobar Fernandoy | El Libertador,  08-05-2014


Hasta la muerte del presidente Salvador Allende todo el cobre que se producía en Chile pertenecía al Estado,  o sea a todos los chilenos. Volver a privatizar el cobre fue uno de los motivos más importantes para condenarnos a 17 años de criminal dictadura militar, con el triste resultado de que el  descubrimiento y explotación de nuevas minas fueran entregadas a capitales privados, tanto extranjeros como chilenos, primero por la dictadura y después por los gobiernos de la Concertación.


La porción estatal del cobre producido en Chile ha bajado del 100% al 27%.  Sin embargo a pesar de que la proporción del cobre producido por las empresas privadas es más de 2.5  veces mayor que la de Codelco, es Codelco quien aporta más dinero al presupuesto de la nación. El robo más descarado que ocurre en nuestro país es el que se hace a expensas de nuestra principal riqueza mineral. No existe ninguna disposición jurídica que impida nacionalizar el cobre, el cobre es chileno de acuerdo a la propia constitución. Era tan evidente la justeza de nacionalizar el cobre que ni la propia derecha chilena se atrevió a votar en contra de la nacionalización. El cobre fue nacionalizado por la unanimidad del congreso chileno. Se le ha entregado a los privados sólo a título de concesión. El señor Luksic, que explota la mina de cobre más grande del mundo sólo es dueño de sus equipos.  Para más remate a Codelco se lo está reduciendo a una mínima expresión mediante la pillería de los subcontratistas, que se llevan una buena tajada del dinero de Codelco, explotando inicuamente a los trabajadores que reciben sueldos que no llegan ni a la mitad de los de la empresa estatal, a pesar de que tienen la misma calificación y realizan igual trabajo que los otros. Sin embargo, el bono de 21 millones de pesos que se entregó a los trabajadores de Codelco, tiene por lo menos el efecto positivo de que ese dinero se lo ganaron y que se queda en Chile y no va a manos de mercaderes. Se está desmantelando a Codelco, ya fue vendida la División de Talleres de Rancagua. Esos son pasos previos a la deseada privatización de la empresa por los tiburones que quieren apoderarse de la patria. 


Con el dinero que se llevan las empresas privadas se podría volver de inmediato a la gratuidad de las universidades y brindar al país entero una atención de salud de primera clase además de desarrollar tecnológicamente al país, para así llegar al pleno desarrollo.


En la encuesta CEP del año pasado se obtuvo la sorprendente cifra de que el 83% de los chilenos estaban de acuerdo con nacionalizar nuestra principal riqueza básica. Para que este deseo se haga realidad lo único que hay que hacer es llevar a ese 83% a la calle para que imponga allí este clamor nacional, tal como lo hicieron los estudiantes que han logrado que la supresión del lucro en la educación sea muy pronto una realidad.  Si la Presidenta Bachelet tuvo algún escollo o justificación para no nacionalizar el cobre en su administración anterior, ahora no lo tiene, la respalda el 83% de los chilenos. La tarea imperativa es que nos organicemos para llevar a cabo un gran movimiento de masas y exigir al gobierno que realice un plebiscito vinculante que exija la nacionalización. Basta de abusos y de vender nuestro cobre como concentrado bruto. El cobre debe ser fundido y refinado en Chile, basta de vagabunderías financieras de ventas a futuro del cobre, una maldita maniobra especulativa. El cobre es nuestro, a luchar por él.