Chile - El Trabajo nº 267

Posted by Correo Semanal on viernes, diciembre 11, 2009

MANIFIESTO POR EL VOTO NULO

PORQUÉ EN ESTAS ELECCIONES ES UN DEBER VOTAR NULO


A las mujeres y hombres de vocación democrática que anhelan un país justo, soberano en el que manden los pueblos que lo habitan. A los trabajadores y pueblos de Chile.
Ante la proximidad de los comicios presidenciales de diciembre, llamamos a que cada elector anule su voto, en repudio a los que devoran el país y nos arrojan a condiciones de vida y convivencia cada día peores.
Llamamos a repudiar mediante la anulación del voto, a los que nos someten a sueldos indignos por nuestro esfuerzo. A repudiar a los que pisotean diariamente nuestros derechos a una vivienda decente, a salud de calidad y gratuita, a una educación pública de excelencia y también gratuita.
Anular el voto será un acto de justicia y futuro. En él debemos reconocernos los descontentos, los marginados, los verdaderos excluidos. Todos quienes constituimos la inmensa mayoría. Los ofendidos por las castas políticas y militares durante los últimos 36 años.
La utilidad de votar nulo en esta contienda, radica en dar inicio a un camino de encuentro para conformar una mayoría activa que se proponga ser una alternativa real de cambios profundos. Una alternativa para que manden en nuestra tierra, los pueblos y los trabajadores.
Aún cuando no somos electoralistas, no estamos en contra de los procesos electorales. Este llamado no es abjuración de esas contiendas. Por el contrario, persigue contribuir a forjar encuentros para hacer posible la futura intervención en ellas, como una táctica más de esta marcha multitudinaria en la acumulación de un torrente que barra de una vez a los que sostienen la más odiosa desigualdad y falta de oportunidades, el desprecio y la opresión hacia los pobres, los trabajadores, los sectores medios, pueblos originarios y la juventud. Un torrente que conduzca hacia la victoria popular, a la renacionalización del cobre, nacionalización de la banca, el fin del negocio de la salud y la previsión social. Y en definitiva, a la instauración de una nueva institucionalidad basada en la más plena soberanía popular.
Es hora de gritar ¡Basta! y cerrar la puerta para siempre a los mercaderes de la política. Comencemos por anular el voto en estas elecciones, para golpear a los candidatos de turno, que son la continuación del mismo y penoso circo iniciado en 1990. Díscolos y pechoños, son diversos rostros de un mismo proyecto final: la estabilidad y continuación del sistema. Cualquiera de ellos que triunfe, no reportará salarios justos, no resolverá la cuestión nacional mapuche, no hará menos despiadada la explotación, la marginalidad ni la represión a la protesta social.
Anulemos el voto hoy, para levantar una mayoría nacional transformadora, sustentada en los trabajadores y las demandas de los pueblos. Anulemos el voto hoy, para forjar una propuesta alternativa en los próximos comicios. Anulemos hoy el voto, para movilizarnos mañana contra la cesantía y la sobre explotación, contra las condiciones de trabajo humillantes.
Debemos votar nulo porque ninguno de los candidatos representa los intereses de las grandes mayorías.
Porque con la Concertación -la nueva derecha- no es necesario que gobierne la derecha vieja.
Porque hoy los chilenos y chilenas somos cada vez más pobres; tenemos menos y peores trabajos; la educación y salud decentes son sólo para una minoría que puede pagarlas; la desigualdad campea; y somos más infelices en todos los planos.
Porque este será un castigo para los poderosos y la señal de llamada para los millones de descontentos a sumarnos en un proceso de unificación y lucha, hasta barrer a los mercaderes de la política que lucran con las penurias de los ofendidos y poner fin a todas las injusticias, mediante la construcción de una nueva sociedad.

VOTA ÚTIL, VOTA NULO
MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES - MPT
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OPINION POLITICA – “Para el debate”
LA RAYA EN UN PAPEL NO CAMBIA NADA…
LA IZQUIERDA SIN CANDIDATO, SU ÚNICA OPCIÓN EL FUTURO


Gabriel Ugas

1. Para las mujeres y hombres que anhelan un país justo, las elecciones son sólo parte del anecdotario de un sistema democrático “a la chilena”, que ha venido consagrando sistemáticamente la injusticia social y la destrucción del medio ambiente.
2. La única vez que estas mujeres y hombres justos tuvieron un auténtico representante, que mostró la voluntad de socializar los medios que sustentan la vida y proporcionan justicia, éste representante se suicidó.
3. En consecuencia, no es cierto que “anular el voto será un acto de justicia y futuro”, las elecciones son sólo parte del anecdotario, insisto. Hacer una raya –cualquiera ésta sea-, objetivamente tiene más valor en un jardín infantil (desarrolla el aparato cognitivo de un infante) que en la “cámara secreta” de un recinto eleccionario. No nos engañemos.
4. Sin embargo, no quiero afirmar que las elecciones no sirvan para nada, sino ¿cómo explicar entonces el advenimiento de gobiernos progresistas en Latinoamérica que incluso tienen la osadía de hablar de socialismo? Hasta el insigne criminal nazi Joseph Goebbels conocía la importancia de las elecciones, cuando sin tapujos afirmaba: “…somos los adversarios de una democracia desnaturalizada (se refería a la democracia liberal), pero entramos al Reichstag (parlamento alemán) para procurarnos, en el arsenal de la democracia, sus propias armas…”. A la izquierda le sobran principios, lo que le falta es pragmatismo si pretende algún día llegar al poder.
5. Entonces, ¿votar nulo reviste alguna utilidad?, y si ganara el nulo, ¿quién saldrá a la calle a cobrar su derecho a gobernar? No nos ilusionemos, el voto nulo no es la alternativa, constituye sólo un gesto simbólico que causará revuelo sólo en el ámbito de los medios de comunicación amarillentos. El voto nulo es inocuo, no provoca movilización de masas, ni siquiera la más mínima agitación. Ningún movimiento social verdadero ha nacido de este tipo de gestos eleccionarios. (Las elecciones no se inventaron para derrocar sistemas de opresión, sino sólo para legitimarlos).
6. El hecho de “no abjurar de la contienda electoral” en ningún caso debe significar que somos algo más que meros espectadores de la galucha, sin candidato propio. Podremos ser acusados de ingenuos, mas nunca de presumidos. Si lo que nos queda entonces es el futuro, nuestros cálculos deben estar puestos en aquella opción que mejor represente la posibilidad de la inestabilidad: así es, el terreno de la izquierda que se pretenda revolucionaria es el de la marea y no el de las aguas calmas.
7. El mayor triunfo de la Concertación es haber pacificado Chile, esto es, el habernos dado “gobernabilidad” a cambio de justicia. Hoy, el bloque de gobierno muestra una fisura, y en estas elecciones es ahí donde debemos apuntar. Sin candidato propio, la opción que nos queda no es el nulo, sino aquella fisura que trastorna a uno de los dos bloques que le aseguraran estabilidad al sistema fascista de dominación implementado en nuestro país desde la Constitución del 80.
8. Nótese que no es la persona lo que importa sino la fisura, la cual se encuentra representada por Marco Enríquez. Un posible gobierno de él generaría las condiciones de inestabilidad propicias que la izquierda deberá aprovechar. Las expectativas levantadas por su candidatura y las dificultades de conseguir el apoyo de un bloque fracturado (al contrario de cómo ocurrió con Bachelet y su gobierno “ciudadano” frente a la revolución pingüina) lo obligarán a resolver el siguiente dilema: o volverse un gobierno títere de burócratas y empresarios o apoyarse en el pueblo para convocar a una asamblea Constituyente (como ocurrió con Chávez, Evo, Correa). Estas dos salidas beneficiaran a la izquierda, le darán la suficiente vitalidad y claridad para construir su propio proyecto, para reunificar sus fuerzas. Nadie, ni siquiera el voto nulo, garantizan la agitación social que provocará un hipotético gobierno de Marco Enríquez. El pueblo adormecido, atomizado, refugiado en sus hogares tendrá motivos para hablar nuevamente de política, para debatir y apasionarse por aquello que considere justo o injusto. Se abrirán nuevos canales de comunicación donde fluirán contenidos heréticos hasta entonces vetados y silenciados por los medios de comunicación de masas; se entablarán las prohibidas relaciones con los gobiernos progresistas del continente, y es muy probable que se suscriba a los convenios del ALBA y el BANCO DE SUR; se restablecerá el programa bolivariano OPERACIÓN MILAGROS, y seguramente, con el apoyo del pueblo chileno -generoso e internacionalista como alguna vez lo fue- se le ofrecerá salida al mar a Bolivia.
9. En fin, un acto de pragmatismo totalmente intrascendente como ejecutar una raya en estas elecciones, podrá quizás marcar el inicio de lo que las nuevas generaciones y el proceso bolivarianos continental esperan de la izquierda chilena: conquistar para el pueblo lo que le pertenece, su soberanía.