México: Amnistía Internacional advierte que maestros corren peligro por represión policial

Posted by Correo Semanal on martes, noviembre 20, 2007

MÉXICO
Graduados universitarios de Ayotzinapa, estado de Guerrero
Miembros de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México

Los maestros recientemente graduados de una escuela universitaria de magisterio con sede en Ayotzinapa, municipio de Tuxtla, estado de Guerrero, y los miembros de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México se están manifestando a causa de sus derechos laborales. Corren peligro de que la policía estatal de Guerrero disperse violentamente sus manifestaciones y los detenga. Amnistía Internacional teme que la policía pueda hacer uso de fuerza excesiva en la operación.

Amnistía Internacional ha sabido que, la mañana del 14 de noviembre, unos 800 manifestantes marcharon hasta el edificio del Congreso estatal de Guerrero, en la capital, Chilpancingo, para protestar. Las autoridades alegan que la protesta obstaculizó el acceso al Congreso. Los manifestantes permanecieron ante el edificio hasta las cinco de la tarde, cuando centenares de policías estatales rodearon el edificio y los dispersaron por la fuerza. Algunos de los manifestantes se refugiaron en el interior del Congreso, y otros huyeron del lugar mientras la policía, según los informes, les arrojaba gas lacrimógeno y los golpeaba con porras. Según una organización local de derechos humanos, más de 200 manifestantes resultaron heridos y recibieron tratamiento en un hospital cercano. Al parecer, al menos una persona ha sufrido lesiones graves en la cabeza. Seis manifestantes fueron detenidos, y quedaron en libertad sin cargos ese mismo día.

Según los informes, aunque la mayoría de los que participan en las manifestaciones son pacíficos, algunos de los manifestantes han hecho uso de la violencia, arrojando, por ejemplo, piedras y cócteles molotov.

Amnistía Internacional reconoce que las autoridades estatales tienen el deber de mantener el orden. Sin embargo, y en vista de que están previstas más protestas, hay que tener presente que el uso de la fuerza debe ser siempre el estrictamente necesario, y debe ser proporcional a la amenaza planteada. Además, los detenidos no deben ser sometidos a malos tratos.

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Los movimientos de protesta en torno a problemas locales son habituales en México, y a menudo dan lugar a enfrentamientos graves entre la policía y los manifestantes. Amnistía Internacional ha documentado en varias ocasiones cómo la policía recurre al uso de fuerza excesiva para dispersar a los manifestantes y causa lesiones graves a algunos de ellos. La policía rara vez es sometida a un control efectivo del uso de la fuerza en tales circunstancias, y las investigaciones sobre las denuncias rara vez conducen a que se haga rendir cuentas a los agentes.