Guatemala: Imparable aumento de precios

Posted by Correo Semanal on miércoles, noviembre 21, 2007

Fuente: El Socialista Centroaméricano


IMPARABLE ALZA DE LOS PRECIOS.
Por Armando Tezucún
El aumento incontrolable del precio del petróleo, que desde hace semanas ronda los US$100, ha tenido su efecto inevitable sobre la economía guatemalteca y el nivel de vida de los
trabajadores.

Según el diario Siglo 21 en su edición del 15 de noviembre, de agosto a octubre un 65% de los
17 productos de la canasta básica alimentaria han tenido un alza promedio en los precios del 5.4%.

Los productos más necesarios para las familias trabajadoras y populares han encarecido en el período mencionado, como el pan popular, que aumentó un 10.3%; el gas propano subió un
9.5% y en la semana del 12 al 18 de noviembre aumentó otro 10%. El diesel subió un 12.67%.
Sabemos que el aumento del precio de los combustibles tiene un efecto multiplicador sobre todos los productos pues incide en el costo del transporte y en el costo de producción de muchas industrias.

Otra consecuencia del aumento del precio del petróleo fue el incremento en las tarifas de la energía eléctrica a partir del primero de noviembre. Para todo el próximo trimestre la Comisión
Nacional de Energía Eléctrica aprobó un aumento promedio del 5 por ciento en el costo del kilovatio (Diario El Periódico, 1/11/07).

Según el Instituto Nacional de Estadística, la inflación acumulada para todo el año se sitúa en un
5.74%, superando la meta de 5 por ciento fijada por la Junta Monetaria para 2007. El Índice de Precios al Consumidor indicó que el rubro de alimentos y bebidas reporta un alza del 12.55 por ciento en lo que va del año, incluyendo un 25 por ciento para alimentos básicos como el pan y las
tortillas. Mientras, los sueldos de los trabajadores siguen estancados y no hay más remedio que bajar la calidad de alimentación y gasto.

El aumento de precios en los combustibles provocó en los últimos días una crisis en uno de los sectores que más afecta los bolsillos del pueblo, el transporte colectivo. Esta ha sido un
área delicada y conflictiva que desde hace treinta años ha conducido a violentas luchas callejeras cuando los precios han subido.

Desde hace once años los gobiernos han neutralizado el peligro otorgando un subsidio a los dueños de los buses que ha permitido mantener el precio del pasaje en un quetzal. Esta vez ante el aumento de sus costos, los transportistas exigieron subir el precio del pasaje. Actualmente
el gobierno les da un subsidio mensual de Q12.5 millones, mas una cuota semestral de Q10 millones. Los negociantes del transporte dijeron que el precio real del pasaje llega a los Q3.88, que ellos podrían dejar en Q3.50, ¡un alza de un 350 por ciento!

No contentos con esto tuvieron el descaro de decir que si el gobierno aumenta el subsidio a Q150 millones podrían dejar el pasaje en dos quetzales, el doble del precio actual.

Durante once años los diferentes gobiernos han desembolsado Q1,300 millones para subsidiar el los buses urbanos de la capital y aún así el servicio es pésimo, los vehículos están en mal estado, los chóferes y sus ayudantes no tienen educación y abusan continuamente de los pasajeros; aparte de eso después del atardecer cambian las rutas y cobran lo que les da la gana.

Después de varias reuniones de negociación el gobierno acordó aumentar el subsidio a Q22.5
millones que será pagado de rubros del presupuesto que no van a ser utilizados en lo que resta del año. Pero esta solución será sólo para lo que falta del gobierno de Berger. Cuando asuma Álvaro Colom le quedará a él la bomba explosiva de negociar de nuevo los precios del transporte urbano.

Para los trabajadores y el pueblo oprimido la situación se tornará cada vez más grave. Nosotros proponemos como solución que el transporte colectivo sea nacionalizado, para que tengamos un servicio efi ciente y barato. Pero para evitar corrupción y que funcione de manera transparente,
el servicio deberá estar bajo el control de los sindicatos de trabajadores, organizaciones campesinas y populares y de los propios trabajadores del transporte.

El gobierno saliente de Berger ha dicho que aumentará el salario mínimo a fi n de año. Ya conocemos los aumentos mezquinos de Berger y sus aliados burgueses. Proponemos a los trabajadores y pueblo en general exigir no sólo un incremento al salario mínimo, sino un alza general de un 50 por ciento en todos los salarios y que los sueldos aumenten automáticamente
al aumentar la inflación. Sólo esta medida podrá aliviar los efectos del aumento en los precios.