Francia: Ola de huelgas

Posted by Correo Semanal on lunes, noviembre 12, 2007

Recibido de Grup de Noticies


Las primeras huelgas empezarán a las 0800 de la tarde del martes (1900 GMT), cuando los sindicatos ferroviarios inicien un paro indefinido. El miércoles les seguirán los trabajadores del transporte público de París y los empleados de la eléctrica EDF y la compañía de gas GDF.
Los delegados de la Coordinación Nacional de Estudiantes de unas cuarenta universidades que se reunieron el fin de semana en Rennes, noroeste de Francia, justificaron el bloqueo de las estaciones para mostrarse "solidarios" con los trabajadores de los ferrocarriles.

Gobierno y sindicatos franceses, inamovibles ante la huelga
lunes 12 de noviembre de 2007

Por James Mackenzie
PARIS (Reuters) - El Gobierno y los sindicatos franceses se preparaban para una nueva huelga del transporte y el sector energético a partir de esta semana, en una disputa sobre pensiones que está emergiendo como la primera gran batalla contra los planes de reforma económica del presidente Nicolas Sarkozy.
Los sindicatos de los sectores ferroviario, transporte público, electricidad y gas planean su segunda huelga general en un mes el 14 de noviembre, con algunos advirtiendo de un paro indefinido para protestar por los planes de eliminar unas normas especiales de jubilación para cerca de 1 millón de trabajadores del sector público.
El Gobierno francés se negó el domingo a ceder terreno en su batalla con los sindicatos sobre el plan de reformas, preparando el terreno para una huelga que podría paralizar el transporte público durante días.
"No hay absolutamente ningún elemento nuevo," dijo el lunes Bernard Thibault, jefe del poderoso sindicato CGT a la radio France Info, añadiendo que estaban preparados para una larga disputa. "Lo que se ha puesto sobre la mesa hasta ahora está lejos de ser suficiente," agregó.
Sin embargo, el ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, repitió que el Gobierno no estaba dispuesto a hacer más concesiones.
"Lo que está en juego no es un problema entre el Gobierno y un sindicato, sino la aplicación de un compromiso realizado al pueblo francés y aprobado por él," dijo al diario Le Parisien.
"El status quo es impensable," afirmó.
Las primeras huelgas empezarán a las 0800 de la tarde del martes (1900 GMT), cuando los sindicatos ferroviarios inicien un paro indefinido. El miércoles les seguirán los trabajadores del transporte público de París y los empleados de la eléctrica EDF y la compañía de gas GDF.

ABC, Madrid, 12 de noviembre 2007
Los sindicatos lanzan con cuatro huelgas su primer jaque a las reformas de Sarkozy
JUAN PEDRO QUIÑONERO, CORRESPONSAL. PARÍS.


Francia comienza una semana decisiva. Trabajadores de las empresas del transporte público, funcionarios y estudiantes han convocado huelgas que aspiran a frenar y «dinamitar» las reformas propuestas por Nicolas Sarkozy, con el fin de vencer, en la calle, la batalla política, social y cultural perdida en las elecciones presidenciales y generales del mes de mayo.
Los trabajadores de la Sncf (ferrocarriles nacionales) y la Ratp (trenes de cercanías) han convocado huelgas «reconducibles», que comienzan la próxima noche y deben continuar mañana y pasado. Siete de los ocho sindicatos de las empresas del transporte público proponen una huelga «indefinida», hasta conseguir la retirada del proyecto de reformas gubernamentales.
Los funcionarios han convocado una primera jornada de huelga y manifestaciones nacionales el día 20. Y varios sindicatos de estudiantes (minoritarios) proponen «cerrar las estaciones de ferrocarril» desde hoy mismo, con este objetivo: «Juntos, estudiantes y trabajadores, conseguiremos que el Gobierno abandone sus proyectos».

Protestas corporativas
Se trata de protestas corporativas de muy distinta índole, que tienen en común un objetivo político estratégico: humillar al Ejecutivo obligándolo a enterrar sus proyectos.
Por parte gubernamental, Nicolas Sarkozy y François Fillon han insistido en su «determinación» y «firmeza», que el jefe de Gobierno resumía ayer de este modo: «Se trata de una cuestión de justicia y principios. Debemos seguir adelante con unas reformas anunciadas desde hace muchos meses». Sarkozy espera beneficiarse del apoyo callado de una mayoría de la opinión pública. Según algunos sondeos, entre el 60 y el 70 por ciento de los franceses consideran «injusta» la huelga de los trabajadores de las empresas del sector público.


Nuevo pulso social para Sarkozy
Esta tarde-noche comienza una dura huelga de medios de transporte
JOSÉ MARÍA PATIÑO / CADENA SER, ESPAÑA 12-11-2007


Los franceses acaban con las existencias de bicicletas en las tiendas de deportes y los medios de comunicación brindan en sus páginas web lugares de contacto para que sus oyentes se pongan de acuerdo para compartir el coche. Los ciudadanos se organizan para hacer frente a la nueva huelga de transportes, que comienza esta tarde-noche en los ferrocarriles y continuará mañana con los transportes públicos de las ciudades. Los sindicatos, el gobierno y las empresas afectadas no han conseguido ponerse de acuerdo sobre la reforma de los regímenes especiales de algunos de sus trabajadores.


Se anuncia una huelga dura -sólo un metro de cada diez, por ejemplo, en París- y más larga que la que sirvió de ensayo a mediados de octubre. Si se prolonga podría sumarse a la que, a su vez, han convocado los funcionarios y el personal educativo para el día 20.


Los estudiantes universitarios han anunciado que endurecerán a partir de mañana su propia protesta contra la Ley de Autonomía Universitaria, que ya bloquea una veintena de centros. Los universitarios han adelantado que este martes bloquearán las estaciones de tren.


El presidente Sarkozy insiste en que no se echará atrás en su política de reformas "porque los franceses me eligieron con un mandato claro en este sentido".

Trabajadores y universitarios, unidos
Los delegados de la Coordinación Nacional de Estudiantes de unas cuarenta universidades que se reunieron el fin de semana en Rennes, noroeste de Francia, justificaron el bloqueo de las estaciones para mostrarse "solidarios" con los trabajadores de los ferrocarriles, que están convocados a un paro en protesta por la reforma de los regímenes especiales de pensiones.

"El objetivo es crear contra el Gobierno una relación de fuerza que una a estudiantes y trabajadores", dijo un portavoz estudiantil.

Sindicatos y huelguistas protestan contra reformas de muy distinta naturaleza. El problema capital de las huelgas que comienzan esta noche quizá sea el proyecto de reforma de los «sistemas especiales» de pensiones y seguridad social. Los trabajadores de las empresas del transporte público se jubilan antes (a los 55 años), con mejores pensiones, habiendo cotizado menos años ( 37.5 de media) que el resto de los trabajadores del sector privado. El Gobierno considera justo e indispensable igualar paulatinamente los sistemas de seguridad nacional. Los sindicatos desean preservar los privilegios de sus afiliados.

Menos funcionarios
A partir del día 20, los funcionarios protestarán por un problema muy similar. Francia tiene hoy 64 millones de habitantes, una población activa de 28 millones de asalariados, entre los que hay 5.2 millones de funcionarios. El número de empleados públicos ha crecido de manera espectacular en los últimos veinte años. Pero los Presupuestos del Estado para 2008 prevén la supresión de unos 20.000 puestos de funcionarios, al no renovar aquellas plazas que queden vacantes tras jubilaciones por causas diversas.

Esa supresión anunciada de empleo público es el motivo central de la huelga, aunque tiene también otros flecos. Los trabajadores del Estado quieren mejores salarios, menos horas de trabajo y denuncian la «privatización» o «falta de determinación» del Estado.

Los sindicatos de estudiantes, minoritarios pero muy militantes, denuncian sobre todo un proyecto de «descentralización» de las universidades, además de otras cuestiones menores. Desde hace semanas, varias facultades están total o parcialmente «paralizadas» por minorías que consiguen bloquear el funcionamiento de las tareas educativas.

A nadie se le oculta el alcance capital de los enfrentamientos. Los sindicatos aspiran a ganar una batalla estratégica, como en 1995, cuando Jacques Chirac terminó cediendo a la presión de la calle.

Todos los observadores estiman que Sarkozy está «condenado» a vencer en este duelo: si los sindicatos terminan ganando en la calle la batalla perdida por la izquierda en las elecciones presidenciales y generales del mes de mayo, todo el mandato presidencial de Sarkozy quedaría automáticamente devaluado.