Costa Rica: DE POBRES, POBREZA, JÓVENES, DIGNIDAD, DEMOCRACIA Y TLC

Posted by Correo Semanal on sábado, septiembre 08, 2007

Por Alvaro Arnoldo Araya Alpízar

En “tiempos de votación” a los más pobres se les ofrece de todo, y paratodo, se multiplican las entregas de ayudas sociales y obras de interéscomunitario, y hasta se hace soñar en paraísos de progreso, donde esfactible cambiar bicicletas por automóviles último modelo. Sin duda alguna,se comprueba una y otra vez que la pobreza y los pobres, principalesproductores de riqueza para los más ricos, son a su vez la vergüenza que seoculta, cuando de mostrar el valor de la “democracia en tiranía” se trata.

Por eso, no es de extrañar que en el “esfuerzo propagandístico” de los neoliberales se dé prioridad a las cifras macroeconómicas, concentrando laatención de la gente en lo mucho que exportamos, la gran cantidad dereservas internacionales que poseemos, nuestra alta capacidad de consumo ytodo aquello que nos haga lucirnos, como un país privilegiado. Eso si, sindecir a la gente que, “se produce riqueza”, gracias al “proteccionismo paralas grandes empresas de producción, exportación e importación de bienes yservicios”, tipo Intel que tan solo pagan un 5% del valor real del costoenergético utilizado (p.e.). Los pobres, por el contrario, deben de pagarlos servicios al “costo real”, pero al igual que los otros costarricensesdiscriminados, parecen ser un bien necesario, para producir capital, riquezay mejorar los “índices de competitividad”, es decir “personas dispuestas atrabajar más, por menos paga, pero sin “subsidios y tarifas solidarias”.

Un país donde se multiplican “los pobres dispuestos a trabajar por pocapaga”, donde más del 70% de los niños-adolescentes en “edad colegial”renuncia o abandona el proceso educativo, para buscar opciones de trabajo en el umbral del salario mínimo o menos, no puede, ni debe rasgarse lasvestiduras hablando de empleo de calidad hoy. Y menos para mañana, a partir del ofrecimiento engañoso de un TLC que condena a los más pobres a ser más pobres, por cuanto los somete a la “ley de trabajar para comer o morir…”.

Sí, comer aunque sea mal, vestir peor y habitar en condiciones precarias,sin tener derecho a servicios de calidad, parece ser el drama de los máspobres en “tiempos de votación”. En estas condiciones, la pobreza material, cultural y política convierte a grandes segmentos de población joven enpotenciales sujetos de “comercialización electoral”, en razón de su“abandono social” y la “desesperanza por una vida mejor”. ¡Cualquier cosa puede ser mejor que su experiencia actual!

Por supuesto que las ayudas sociales son necesarias y que las obras deinterés comunal son importantísimas para que los pobres puedan aspirar a unavida mejor, pero de nada o poco sirven estos “esfuerzos electoreros”, cuandolas condiciones de vida siguen siendo las mismas en esencia … El efecto,entonces, “es el esperado por los demagogos de la pobreza”, utilizan los“pescados” para saciar el hambre durante un tiempo conveniente, mientras logran obtener los votos necesarios, pero no se atreven a “enseñarlos a pescar”, con servicios de calidad y oportunidades de desarrollo individual, familiar y social.¡Al fin y al cabo, cuál es el problema, si la pobreza es su mejor negocio!

La pobreza cultural y política se hereda igual, o más que la pobrezamaterial. Y eso lo saben los políticos tradicionales de la estirpe de los neoliberales aristas que hoy nos gobiernan. Así las cosas, ¿cómo pedirle alos jóvenes condenados a vivir de “salarios de miseria”, “cuyo destino” esreproducir su pobreza en las presentes y nuevas generaciones que asuman elriesgo de rebelarse contra el “trato nacional privilegiado” que reciben las grandes corporaciones, y que recibirán si se aprueba el TLC, todos los ciudadanos de los Estados Unidos, incluidas sus empresas? ¿Cómo pedirle alos jóvenes rebelarse, si han sido enseñados de por vida a ser por siempre pobres, cuyo único derecho real es conformarse con “aspirar a un trabajo desegunda o tercera categoría”?

Por eso el esfuerzo, en este mes previo al Referéndum, tiene que ser superior. Sabemos que resulta difícil, sin recursos económicos, ni ayuda del Estado y sin medios de comunicación independientes, mostrar a estas generaciones un modelo de dignidad, como el de Figueres, mediante el cual se atrevan a requerir un trato igual al que reciben, y se propone otorgar a otros extranjeros en el país, cuando en sus países de origen –comocostarricenses- recibimos un trato discriminatorio. ¿Por qué condenar a los más pobres y a los jóvenes a considerarse afortunados con poder medio comer,medio vestir y medio abrigarse …?

Entonces, amigos y amigas, me vuelvo a preguntar, ¿es esta la democraciadel engaño y la mentira cortoplacista la que debe “idolatrarse”? ¿Es esta lademocracia de las desigualdades, donde las instituciones están al serviciode los grupos de poder económico, la que debemos poner, como ejemplo? ¿Es justo que en nombre de los negocios y las ganancias de unos pocos se intenteconvencer día a día a los más pobres y jóvenes que vivir en democracia escallar, otorgar y bajar la cabeza ante los otros, “como siervos menguados”?