Bolivia: Los precios de alimentos suben y la mayoría pobre sufre

Posted by Correo Semanal on jueves, septiembre 06, 2007

La producción y distribución de alimentos debe ser controlada democráticamente por la mayoría campesina y obrera, no por la oposición derechista.

Roberto Antezana, Alternativa Socialista Revolucionaria (CIT-Bolivia)
Fuente: Comite por una Internacional de Trabajadores http://socialistworld.net/spanish

Peleas en el parlamento, paros cívicos y ataques violentos a los miembros de la Asamblea Constituyente ocupan titulares internacionales, y la oposición derechista ha ocupado muchos titulares recientemente. Pero desde mediados de Julio, la oposición ha atacado a la mayoría campesina, indígena y obrera en una forma que causa más sufrimiento y mata más gente que todas estas agresiones combinados: por subir los precios de alimentos básicos de la canasta familiar.

Los precios de pan, carne, pollo, productos lácteos y la mayoría de frutas y vegetales han subido dramáticamente en la mayoría de los departamentos de Bolivia. En Cochabamba, por ejemplo, el precio de pan ha subido 65%-100% mientras que el presupuesto familiar semanal subió en un 35%. Esto causó un aumento en la tasa de inflación, que subió 6.5% en Julio, sobrepasando incluso las predicciones pesimistas.

Panificadores y agropecuarios dicen que estas subidas son resultado del incremento internacional en los precios de harina y trigo y también de las sequías e inundaciones provocadas por el fenómeno del Niño que destruyeron muchas cosechas, mataron mucho ganado y crearon una escasez.

Pero esta verdad incompleta no explica las causas reales del problema, que tienen sus raíces en: 1) La producción y distribución de alimentos está controlada por empresarios y agropecuarios a los que no les interesa satisfacer las necesidades alimenticias del pueblo, sino solo resguardan sus ganancias.
2) Estos empresarios y latifundistas son la fuerza principal de la oposición derechista que, subiendo los precios, esperan desestabilizar el gobierno del MAS, debilitar los movimientos sociales y dividirlos para frenar el proceso de cambio en Bolivia.

Alimentos por lucro, no por el hambre del pueblo
Los empresarios y latifundistas que controlan la industria de alimentos solo cuidan una cosa mientras producen los alimentos: ganancias. Cuando los precios internacionales suben o cambios climáticos destruyen cosechas y ganado, en vez de exportar menos, mantener los precios y bajar sus ganancias, los capitalistas suben los precios.
En Bolivia 60% de la población es pobre y 33% extremadamente pobre. 60% de hogares bolivianos ya no podían cubrir su alimentación básica. La mayoría no tiene dinero extra para compensar la subida de precios; cuando los precios suben, los obreros, campesinos y sus familias comen menos o peor.

Subida de precios: una herramienta de la oposición derechista
La política también es otro factor poderoso. En parte, la escasez y subida de precios son creadas artificialmente por los empresarios y latifundistas que son los principales dirigentes de la oposición. Hay reportes de panificadores en Perú diciendo que pan contrabandeado desde Bolivia se ha disparado.

Trabajadores del sector ganadero en Bolivia también han reportado un gran incremento en el contrabando a Perú y Chile. Después de vender ilegalmente sus productos y subir precios dentro el país, la oposición critica y organiza manifestaciones en contra del gobierno.
La oposición derechista espera desestabilizar el gobierno y debilitar los movimientos sociales creando sufrimiento, frustración, confusión y división dentro de la mayoría obrera, campesina, indígena y pobre.

La respuesta del gobierno del MAS ha sido dispersada, confundida e inútil
Aunque es de esperarse éste tipo de ataques de una oposición tan belicosa y agresiva, el gobierno del MAS no tiene un plan concreto y claro para superarlo.

Ha tratado varias cosas sin éxito:
1) Ha criticado públicamente a los panificadores y agropecuarios por las especulaciones que hace sufrir el pueblo.
2) Ha empezado a importar harina de Argentina para aumentar la oferta y bajar los precios.
3) Está tratando de estimular una mayor producción de alimentos y ganado, ofreciendo crédito y ganado a bajos precios para campesinos.
4) Morales ha pedido a los agropecuarios (la oposición más hostil en Bolivia) producir más arroz y trigo.
5) Ha declarado que los vendedores en el mercado tienen que publicar los precios y
6) ha amenazado a los contrabandistas con ir a la cárcel.

Solo una economía socialista controlada democráticamente por los trabajadores y campesinos puede asegurar que las necesidades de la gente sean satisfechas

Alternativa Socialista Revolucionaria critica la avaricia de los panificadores y latifundistas y decimos que los intentos criminales para desestabilizar y debilitar al gobierno y los movimientos sociales con el incremento en el precio de alimentos deben ser castigados fuertemente.

A la vez, criticamos los intentos confundidos e inútiles del MAS para resolver el problema.
Necesitamos comités populares para supervisar y controlar los precios y prevenir la especulación y el contrabando. Estos comités, junto con los sindicatos y federaciones campesinas deben abrir los libros de las empresas, latifundistas y mercados para que el pueblo vea el lucro que se generan.

Pero para terminar con la especulación y contrabando por siempre la producción y distribución de alimentos tiene que estar nacionalizada, con la compensación a capitalistas solo si su necesidad es probada, como parte de un programa para garantizar que los precios de alimentos sean bajos y la producción y distribución sea enfocada completamente a satisfacer las necesidades del pueblo.

En pocas palabras, Bolivia necesita una economía verdaderamente socialista. En socialismo, si inundaciones pasan, el pueblo boliviano podrá decidir democráticamente como va a resolver el problema: por exportar menos, por incrementar la producción o por importar más para satisfacer la demanda.

Para crear una revolución socialista en Bolivia, necesitaremos la fuerza completa de los movimientos sociales: organizados, movilizados y concientizados de la necesidad de derrotar al capitalismo y construir un gobierno socialista controlado democráticamente por la mayoría campesina, obrera, indígena y pobre.

Es una gran tarea, pero es necesario y completamente realizable. Mientras la oposición derechista usa su control económico para subir el precio de alimentos y atacar a la mayoría, está más y más claro que los movimientos sociales solo tienen dos opciones: una revolución socialista o continuar con la pobreza, desigualdad y ataques sin tregua.