INDUSTRIA DEL SALMÓN

Posted by Correo Semanal on viernes, enero 20, 2006

NEGATIVOS INDICES SOCIO-LABORALES DEL SECTOR SALMONERO INCLUIRA INFORME DE TLC CON EE.UU.

Puerto Montt de Chile, 20 de enero de 2006. (Ecoceanos News)— El incumplimiento de normas de higiene y seguridad, la tendencia a la externalización de los servicios, y una seguidilla de denuncias por prácticas antisindicales, son parte de los antecedentes sobre el sector salmonero que serán incorporados por la Dirección del Trabajo en el informe de la evaluación de los compromisos sobre temas laborales incluidos en el Tratado de Libre Comercio (TLC), con Estados Unidos.

Y es que el 2005 no fue un buen año para los trabajadores de la industria salmonera. A la lista de 14 obreros fallecidos, mientras realizaban faenas para los centros de cultivo o plantas de proceso, se suma un aumento en las denuncias por prácticas antisindicales interpuestas en los tribunales de justicia.

Pero, la Asociación de la Industria del Salmón de Chile (SalmonChile), además de sacar cuentas alegres por el aumento de los retornos que hasta noviembre pasado alcanzaron US$ 1.509 millones, de los cuales el 36% provino de EE.UU., no ha estado a la altura de las exigencias de las normas laborales.

En entrevista con Ecoceanos News, la Directora regional del Trabajo, Adriana Moreno, explicó que “el informe está centrado en el sector salmonero e involucrará a lo menos a diez grandes empresas del sector que fundamentalmente tienen radicadas sus faenas en Chiloé. El objetivo es determinar cual es el comportamiento que tiene la salmonicultura, a la luz de los indicadores vinculados a los derechos fundamentales establecidos en el capítulo 18 del TLC firmado con Estados Unidos”.

“SALMONEROS NO ASUMEN COMPROMISOS LABORALES”
Moreno afirmó que “los aspectos sociolaborales del acuerdo comercial son conocidos por todos. Evidentemente, lo que sorprende es que los empleadores salmoneros todavía no los hayan asimilado, lo que pone en riesgo el mantenimiento o la seguridad de este sector”.

Esto, “por no entender que resultan de suma relevancia los principios de no discriminación y de eliminación de todo tipo de trabas para el desarrol! lo de la organización sindical. A su vez, al no comprender que se debe fomentar el diálogo social, políticas de protección al trabajador, cómo la prevención del cuidado de la salud de los trabajadores, y el mejoramiento de las condiciones laborales”, precisó la autoridad regional.

“Recientemente -prosiguió Adriana Moreno-, estuvimos en una presentación sobre las relaciones laborales modernas en el sector salmonero y percibimos que todavía no hay un reconocimiento. Creemos que es uno de los aspectos centrales que explica el por qué no han habido avances sustantivos. Es decir, no se han incorporado dentro de las preocupaciones relevantes de los ejecutivos de las compañías salmoneras, aspectos relacionados con los derechos colectivos de los trabajadores, libertad sindical y negociación colectiva”.

Insistió en que “no basta manifestar preocupación por los temas laborales, sino que el sector salmonero tiene que adoptar una actitud pro! activa, de reconocimiento en cuanto a las dificultades e incu! mplimien tos a la normativa, y con ello implementar cambios acelerados en la cultura organizacional de las empresas. De lo contrario, se mantiene una deuda que va cobrando cada vez más gravedad. La percepción de los trabajadores es que no ha habido una maduración de parte de los empresarios, quienes soslayan, minimizan y desvalorizan el aspecto laboral”.

SUBCONTRATACIÓN Y BAJA SINDICALIZACIÓN
La Directora regional del Trabajo aseguró que “se ha registrado un descenso en la tasa de sindicalización en el sector salmonicultor, en el que también hemos detectado un aumento progresivo de prácticas o conductas antisindicales. La discusión es precisar que cantidad de trabajadores se emplea en forma directa o indirecta. Esto nos preocupa, considerando que la industria salmonera genera alrededor de 45.000 empleos en la Región de Los Lagos, sin embargo sólo 6.223 trabajadores están sindicalizados, es decir un 13,8 %”.

Moreno agregó que “si nos regimos por las estadísticas de SalmónChile que indican la generación de 55.000 puestos de trabajo, el problema es más grave. Con estos datos, nos estamos alejando cada vez más de indicadores referidos a “trabajo decente”, porque arroja una disminución en la cantidad de trabajadores sindicalizados. Es un mal resultado, porque ha bajado la cobertura de trabajadores que participan en procesos de negociación colectiva. Es decir, ha mermado la capacidad de los trabajadores para negociar mejores condiciones de trabajo”.

En este sentido, la autoridad regional dijo que “lo que llama poderosamente la atención que cómo organización gremial, SalmónChile sea tan sólida y férrea, sin ninguna limitación para su desarrollo desde el punto de vista legal; mientras que en la otra cara de la moneda a los trabajadores, que tienen el más pleno derecho a constituir sus organizaciones y hacer representar sus intereses a través de sus dirigentes sindicales, no solamente por un imperativo legal, sino ético, le sean vulnerados sus derechos”.

Moreno aseguró que “estos antecedentes constituyen un retroceso en relación a lo que se debería haber logrado con las distintas iniciativas emprendidas por la Dirección Regional del Trabajo, en orden a generar programa de intervención sectorial, que permitan instalar mesas de trabajo con ejecutivos y organizaciones sindicales”.

Y es que los esfuerzos no han sido pocos. Durante el primer semestre de 2004, la Dirección Regional del Trabajo, puso en marcha el proyecto de cumplimiento laboral en la industria del salmón, que incluye la aplicación de “listas de autoverificación”, capacitación a empleadores y trabajadores, mesas de trabajo por empresas, difusión, mediación y asistencia técnica, entre otras materias.

Con ocho empresas comprometidas, se establecieron un total de 129 acuerdos, de los cuales el 64% están relacionados a higiene y seguridad laboral. Pero las tasas de infraccionalidad laboral no han descendido. Durante el 2003 la Dirección Regional del Trabajo constató un 73% de infraccionalidad en la industria del salmón. El 2004 ese porcentaje disminuyó a un 41% y el 2005 los resultados volvieron a ser negativos, al registrar un 63%.