Aumentan desamparados en Nueva York

Posted by Correo Semanal on lunes, enero 30, 2006

Ana Ledo/EDLP, Nueva York

El problema del desamparo es cada vez peor en Nueva York donde durante la última década se han reportado más casos de personas sin hogar que viven en las calles o albergues, de acuerdo a un reporte divulgado ayer por la Coalición para los Desamparados.

En su séptimo reporte anual, “El Estado de los Desamparados” la coalición documenta el periodo récord que se reportó en los últimos cinco años en lo que ellos llaman “los peores tiempos del desamparo desde la Gran Depresión”.

De acuerdo al informe, en la primera mitad de esta década, la cantidad de desamparados en Nueva York aumentó un 44%. Unas 32,609 personas durmieron en albergues de la ciudad en los pasados cinco años.

Igualmente alarmante —según dicen los miembros de la coalición— es que el número de niños sin hogar también aumentó, con 55% más menores llamando a los albergues que en la década pasada. “El número de niños en albergues de la ciudad ha crecido más del doble desde 1980 y la población de familias en los albergues ha llegado al tope”, dijo Mary Brosnahan Sullivan, directora ejecutiva de la Coalición para los Desamparados.

En esta década el tiempo que las personas pasan en los albergues también aumentó. Ahora, el tiempo promedio que una familia vive en un albergue es un año.

Patrick Markee, principal analista de la Coalición para los Desamparados, dijo que la razón por la cual más personas acuden a refugiarse en los albergues es porque la ciudad cada vez provee menos apartamentos para los desamparados.

Broshnahan indicó que a pesar que el número de desamparados decayó un poco, de finales del 2004 a principios del 2005, la ciudad de Nueva York necesita reformar sus programas de ayuda a familias desamparadas como el Housing Stability Plus de subvención de alquileres.\nEl reporte llama a la “suspensión inmediata” de la reducción anual de 20% en el suplemento de alquiler para familias que fueron desamparadas. Además del fin de exclusión del programa de personas pobres que trabajan y personas incapacitadas, ya que bajo la actual medida, las familias que están en asistencia social no pueden tener un empleo.

Annette Villamil reside con su familia en un apartamento de tres habitaciones en El Bronx. La puertorriqueña, madre de tres hijos, está casada y recibe asistencia bajo el programa “Housing Stability Plus”. Pese a que su situación poco a poco ha mejorado, ya que ahora tienen un hogar, en su casa no hay calefacción ni agua caliente.

Villamil está deshabilitada y su marido no gana lo suficiente, ya que están bajo el programa de asistencia pública. “Deben dejar a la gente trabajar para que puedan salir del sistema y puedan valerse por ellos mismos”, dijo Villamil.

La directora ejecutiva de la Coalición para los Desamparados hizo un llamado a una reforma que lleve a la “autosuficiencia económica”.

El Departamento de Servicios para Desamparados de la ciudad de Nueva York declaró que el reporte “ignora la dramática disminución que hemos visto en los pasados dos años y medio en los censos de los albergues y los miles que exitosamente han dejado los albergues por hogares permanentes”.

Según la agencia municipal, esta década va “encaminada a recortar el desamparo crónico por dos tercios, reformar el sistema de albergues y crear unidades de vivienda para las familias e individuos desamparados”.